Educación emocional, una oportunidad para el alumno
Marisol Martínez Velázquez
“Gracias a la educación
integrada los alumnos tienen un equilibrio emocional dentro del aula”
Trianes, M. y García, A.
Resumen
En este ensayo se presenta el aprovechamiento escolar y la relación con
los problemas emocionales en la adolescencia, indagando si existe una relación
entre ambos temas. En este documento se logra mostrar que los alumnos
relacionan directamente su estado de ánimo en la convivencia escolar, ya que en
ella exteriorizan la influencia de los factores emocionales truncando el
desempeño académico. Es por este motivo que
se propone que la educación emocional ayude al alumno a mejorar su rendimiento
escolar no sólo procedimental sino actitudinal, enseñándoles a reconocer sus
emociones; por lo tanto la educación holista promueve el desarrollo de los
adolescentes en todos los ámbitos que se desenvuelve. La educación emocional
forja jóvenes críticos, filosóficos y autorreguladores.
Palabras clave: Educación emocional, problemas emocionales, aprovechamiento
escolar, educación integral u/o holística, adolescentes.
Abstract
This work
presents the learning achievement and the relationship with the emotional
issues in adolescence, searching if there is a connection between both themes.
This document presents that the students relate directly their mood during the
school coexistence, because in this school coexistence they show the influence
of the emotional factors truncating the academic performance. For that reason
one propose that emotional education supports the student to improve school
performance, not only procedural, but also attitudinal, showing them to
recognize their emotions; therefore holistic education promotes the development
of teenagers in all fields that they are involved in. Emotional education
builds critical, philosophical and self-regulated adolescents.
Key words: Emotional
education, emotional issues, learning achievement, integral or holistic
education, teenagers.
En la historia de la educación los
actores principales se han cuestionado cuáles son los factores del bajo
aprovechamiento escolar del alumno; la idea va más allá de considerarlos
perezosos o distraídos, ya que el contexto y los factores internos que rodean
al estudiante es diferente al de la población adulta puesto que sus problemas
tiene niveles sociales y emocionales pasando a ser su prioridad, obstaculizando
el desarrollo de su esfuerzo dentro y fuera del aula provocando la deserción
escolar.
Ciertamente la educación es un conjunto
de procesos cognitivos y actitudinales los cuales no podemos evaluarlos de
forma cuantitativa, sino con instrumentos que midan conocimientos
significativos y duraderos para los alumnos. Como se ve una evaluación
cuantitativa nos da rasgos esperados por los conocimientos memorizados, más no
comprendidos, la diversidad dentro de la evaluación promete vislumbrar una
calificación más clara y específica de lo que el alumno va adquiriendo a través
de cada asignatura.
Es así como se pretende planificar,
desarrollar e integrar una educación emocional, que vaya de la mano con la
educación habitual, para así lograr obtener seres emocionalmente estables y
libres de reconocer emociones, sentimientos e impulsos; con la capacidad
necesaria y correcta para que el joven tenga las herramientas para canalizar
sus emociones y aprender de ellas. El resultado garantiza el cumplimiento del
perfil de egreso dentro de cada nivel educativo; contando con alumnos mejor
preparados. Es por ello que una educación holista es necesaria para ampliar los
conocimientos y el desarrollo emocional del alumno.
La nueva educación
Los problemas en los adolescentes,
específicamente de índole emocional son situaciones complejas y paradójicas que
capturan por la atención y los pensamientos de los algunos alumnos dentro de la
institución; los problemas emocionales se destacan como circunstancias
incontrolables, contextuales e individualistas desde el punto de vista de los
jóvenes, con consecuencias negativas altamente reveladoras. Como los siguientes
autores nos mencionan que “Los acontecimientos vitales estresantes son un
importante factor de riesgo para el ajuste adolescente tanto interno como
externo” (Oliva, Jiménez, Parra, Sánchez, 2008, p. 59). A través de esto podré
confirmar los supuestos que son necesarios abordar en el tema.
Ahora bien: el problema que se puede
mirar desde esta perspectiva y dentro del tema es la poca importancia, de los
creadores de las reformas y los contenidos curriculares, por una educación holística
o integradora, ya que la importancia por temáticas específicas y la nula
capacitación de los maestros para impartir o enseñar a manejar las emociones y
sentimientos de los alumnos es lo que imposibilita que se establezca una
formación emocional desde la educación inicial. Se ha intentado introducir
temas sobre la integración del currículo con el manejo de las emociones pero
como sociedad nos cuesta el reconocimiento y manejo de estos, por consiguiente
es incongruente el poder llevarlo a la práctica y a la enseñanza. Corroboramos
este problema a través de lo siguiente que se menciona “Cuando la vida
emocional de los niños está alterada, inmediatamente su funcionamiento se
resiente en aquellos contextos esenciales en los que emplean la mayor parte de
su tiempo: la familia y la escuela. En ambos contextos podríamos identificar
tres áreas principales de afectación: funcional, conductual emocional e
interpersonal” (Del Barrio, Carrasco 2016. p. 58). Si la visión de varios
autores es integrativa la educación debería de ser por consiguiente igual, no
se puede hablar de una integración educativa si solo se aplica al problema y no
a la intervención de esta. Ahora bien dicho esto podemos apreciar que tenemos
un problema aún más específico con una consecuencia a largo plazo, ya que produciremos
generaciones de adultos sin reconocimiento de sí mismos como seres armónicos e
integrados.
Consideremos ahora que a través que la
solución a esta situación que acontece en los jóvenes y captura su atención por
completo es la enseñanza del reconocimiento de sentimientos y emociones; así
como también el poder trabajar con ellos y manejarlos, fomentando que existen
consecuencias positivas y negativas con las cuales se puede; por lo tanto mi
solución es humanizar la educación a través de la enseñanza de ser seres
humanos como tal. Estableciendo así una educación holística, la cual esté
preocupada por el ser humano con todo lo que lo forma como tal y al mismo
tiempo lo apoye dentro de su proceso de aprendizaje, teniendo en cuenta sus
debilidades y virtudes como persona en desarrollo.
Importancia de la educación emocional en alumnos de secundaria
Durante mucho tiempo me ha llamado la
atención la vinculación del proceso de aprovechamiento escolar con los
problemas emocionales que los adolescentes pueden llegar a tener y que estos se
vean priorizados por ellos dentro de su desarrollo escolar. Por lo tanto es
necesario ayudar a incrementar las competencias en los jóvenes y así
desarrollar una relación bastante demostrativa.
Para ilustrar mejor los autores Repetto
y Pena (2010) explican que existen dos variables para lograr este progreso, las
cuales son: su incidencia en el aprendizaje académico y en una mayor
integración social (p. 84). Sin embargo en nuestro país no se cuenta con un
fomento integrativo, se busca que la educación solo se base en conocimientos y
aprendizajes concretos, ya que las emociones no pertenecen a la enseñanza. Por
ejemplo cuando los maestros mismos no se reconocen como seres humanos con
emociones, sentimientos e impulsos.
Para esto tenemos que partir de una
capacitación terapéutica previa a los docentes, las cuales les brinde herramientas
positivas para su desenvolvimiento personal y dentro del salón de clases, ya
que se busca que ellos puedan llevar esta enseñanza al aula y lograr así
anclarla en los alumnos.
A esto se añade que para poder
contribuir al aprendizaje emocional es necesario principalmente tomar en cuenta
el objetivo de una integración educativa, está con el fin de obtener un logro
académico; para esto se tendrán que tomar en cuenta varios factores
influyentes, como por ejemplo la definición y evaluación del rendimiento
académico; ya que si no se empieza por redefinir las bases y concretarlas no se
sabrá por donde es necesario empezar.
Una vez definidas que es el rendimiento
académico y como se puede medir; por otro lado tenemos una variable bastante
interesante la cual nos menciona que la medida en que el aprendizaje
socio-emocional se entreteje dentro de los contenidos de las materias
tradicionales, con el fin de hacerlas más interesantes, ya que si le damos un
sentido humano a las materias o asignaturas el alumno contará con conocimientos
más reales los cuales se volverán conocimientos a largo plazo y estáticos (aprendizajes
fijos o inmóviles) para ellos.
Por ejemplo: las matemáticas pueden
convertirse en una idea definitiva dentro del cerebro del alumno si se las traducimos
a problemas de la vida real o las utilizamos en acontecimientos de su vida
cotidiana; cuando se inició la euforia de “Pokemón Go” varios maestros de
matemáticas lo utilizaron para poder enseñar los ángulos y como calcular estos,
por lo tanto los alumnos adquirieron el conocimiento más fácilmente.
Por último tenemos el tercer factor, el
grado en que los programas o contenidos mejoren en los alumnos su adaptación
social y emocional a la escuela y les vinculen más a los compañeros y adultos,
mayor será su rendimiento académico y esto se ve reflejado de manera en la
atención que el alumno le da a sus situaciones emocionales, ya que prioriza por
lo tanto la escuela o las asignaturas pasan desapercibidas.
Definitivamente no hay que olvidar el
impacto directo que tiene la salud en el potencial educativo de adolescentes y
jóvenes. La salud es un factor indispensable para la sustentabilidad del
desarrollo, ya que las buenas condiciones físicas y mentales contribuyen a
mejorar y potenciar el rendimiento escolar. Esto es observable cuando un alumno
tiene problemas de salud, está más enfocado en cómo se siente y lo mal que lo
pasa mientras algo le duele, y solamente piensan en cómo dar solución a lo que
les acontece.
Ahora bien: cuando hablamos de salud es
un conjunto mental, físico y psicológico, ya que debemos reconocernos y
reconocer a los alumnos como un conjunto que los hace seres humanos, con
pensamientos, emociones, sentimientos, conocimientos e historicidad, por eso
mismo es necesario tener y mantener alumnos completamente sanos, si se obtienen
o se mantienen el conocimiento cobrará otro sentido y formará parte de su
diverso bagaje de conocimientos permanentes.
Es oportuno ahora hablar de la
propuesta que me parece favorable para poder reaccionar ante lo mencionado con
anterioridad, dentro de mi asignatura (Formación Cívica y Ética) se busca que
el alumno se reconozca como una persona democrática, participativa y social,
para esto me enfoco primero en que el alumno se reconozca como un individuo
único y esto es a través de la auto exploración, interna y externa,
reconociendo emociones, sentimientos, impulsos, gustos, debilidades y
fortalezas, ya que por medio de este plan de acción se va forjando un concepto
positivo de autoestima, respetando sus propias ideas de pensar y así lograr al
final ser un ser social.
Como se ve aún es necesario contar con
maestros que ubiquen esta necesidad dentro de la educación y que busquen el
poder adquirir conocimientos sobre la educación emocional y las consecuencias
de no enseñar a través de esta, empezando así a reconocerse como seres humanos
que imparten o llevan un papel de enseñanza, el cual pueden explotar por medio
de la adquisición y un reconocimiento de emociones y situaciones positivas y
negativas que afectan los procesos.
La búsqueda de la integración
educativa
Cierto es que las capacidades
cognitivas ayudan al manejo de las emociones: percibir, facilitar, comprender
manejar o regular las emociones. Y de manera opuesta el no darle su debida
importancia a esta educación genera, desarrolla y enfatiza aún más los conflictos
del aprovechamiento escolar, me he dado cuenta en este año de práctica docente
que los adolescentes priorizan su estado de ánimo y algunos de los maestros con
los que he convivido muestran aversión hacia estas situación, y no propiamente
por sus criterios o perspectivas, sino por su incapacidad para poder manejar o
controlar la situación que rebasa los límites de la relación docente-alumno.
Se deduce que gracias a la educación
emocional los estudiantes tienen un equilibrio emocional dentro del aula, se
nota esto en su percepción, dedicación y atención a la clase que se presenta,
ya que cuando los jóvenes aceptan lo que les está sucediendo de manera
integrada, no están en constante auto-exploración, nos podemos dar cuenta de
esto en el ejemplo siguiente, cuando uno se encuentra enfermo del estómago,
nuestra atención está puesta cien por ciento en el dolor o las sensaciones por
las que se está atravesando, una vez que se consulta al médico y nos médica o
diagnóstica las molestias empiezan a frenar, lo mismo pasa con las emociones en
los alumnos, es necesario reconocerlas y saber cómo manejarlas para que estas
sean superadas.
Habrá quienes piensan que la educación
emocional es igual a entrar en un proceso de psicoterapia, pero estos procesos
son completamente diferentes, aun teniendo mismos objetivos, en uno se hablara
de la enseñanza grupal (educación emocional en la escuela), mientras que por
otro lado el otro nos ofrece un proceso individualizado (psicoterapia).
Admitamos que lo importante es que la meta
de ambos es adquirir elementos esenciales: vivir y conocer las propias
emociones, regular las emociones, motivarse a sí mismo, reconocer las emociones
de los demás y establecer relaciones positivas. Y aunque una de las limitantes
que me he encontrado dentro de la aplicación de acciones son los prejuicios de
género o la estandarización de estos conceptos (Emociones), no se puede negar
que incluir esta educación formará una persona con más herramientas.
Como resultado se está intentando
introducir una educación integrada con la nueva reforma educativa, pero es de
importancia saber si los docentes están capacitados para poder impartir estos
conocimientos, ahora bien se le debe de dar gran importancia a esta transacción
de la educación y no solo comenzar a reconocerla en la educación secundaria,
sino desde la educación inicial, ya que cada etapa del desarrollo del individuo
es importante, el ser humano debe ser humanizado desde el momento que nace y no
meterlo en una sociedad generalizada, así pues se podrán evitar complicaciones
en el aprovechamiento escolar y se tendrán alumnos integrados, sanos, con
debilidades y no defectos.
Conclusión
Los resultados nos permitieron analizar
que el aprovechamiento escolar se ve afectado por no darle la debida
importancia a la educación socio-afectiva, y los efectos secundarios serán aún
más conflictos dentro de la institución y el aula. Por lo cual introducir este
tipo de educación es necesario desde los primeros niveles educativos y por
lógica se obtendrán agentes (alumnos y maestros) integrados y comprometidos a
su desarrollo. Insisto, pues, con esto los alumnos se involucraran con su
propia educación.
El trabajo dentro de una cultura de
colaboración es la base para el desarrollo y crecimiento de la escuela como
organización, buscando que dicha institución se encuentre centrada en la
innovación y mejora educativa. Todo lo cual conduce
a que habrá alumnos autorregulados, críticos y filosóficos con respecto a su
propia educación. Jóvenes con la capacidad suficiente de cuestionarse, debatir
y argumentar no solo dentro del aula, sino con la vida misma y su sociedad que
lo rodea.
Ciertamente en el contexto escolar los
jóvenes muestran problemas emocionales, los priorizan, los vivencian, los
externan y como consecuencia el aprovechamiento escolar se ve afectado de
manera inmediata, pero lo que objetivo al investigar a fondo el tema y desde
experiencias docentes se enfatizará en formar alumnos equilibrados, a través de
la educación emocional.
Referencias
Del Barrio V, Carrasco M. (2016).
Problemas conductuales y emocionales en la infancia y la adolescencia. En ¡Padres
y Maestros! (N.365), p. 55-61. DOI: pym.i365.y 2016.008.
Maddaleno M, Morello P, Infante-Espínola F. (2003). Salud y desarrollo
de adolescentes y jóvenes en Latinoamérica y El Caribe: desafíos para la
próxima década. Salud Pública Mex. (N.45), p. 32-39.
Oliva A, Jiménez J, Parra A, Sánchez I.
(2008). Acontecimientos Vitales Estresantes, Resiliencia y Ajuste Adolescente. Revista
de Psicopatología y Psicología Clínica. (N.13), p. 53-62.
Repetto, E. y Pena, M. (2010). Las competencias socioemocionales como
factor de calidad en la educación. Revista Iberoamericana sobre Calidad,
Eficacia y Cambio en Educación. (N.5), p. 83-95.
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