domingo, 4 de diciembre de 2016

Educación emocional, una oportunidad para el alumno




Educación emocional, una oportunidad para el alumno
Marisol Martínez Velázquez
“Gracias a la educación integrada los alumnos tienen un equilibrio emocional dentro del aula”
Trianes, M. y García, A.
Resumen
En este ensayo se presenta el aprovechamiento escolar y la relación con los problemas emocionales en la adolescencia, indagando si existe una relación entre ambos temas. En este documento se logra mostrar que los alumnos relacionan directamente su estado de ánimo en la convivencia escolar, ya que en ella exteriorizan la influencia de los factores emocionales truncando el desempeño académico. Es por este motivo que se propone que la educación emocional ayude al alumno a mejorar su rendimiento escolar no sólo procedimental sino actitudinal, enseñándoles a reconocer sus emociones; por lo tanto la educación holista promueve el desarrollo de los adolescentes en todos los ámbitos que se desenvuelve. La educación emocional forja jóvenes críticos, filosóficos y autorreguladores.
Palabras clave: Educación emocional, problemas emocionales, aprovechamiento escolar, educación integral u/o holística, adolescentes.
Abstract
This work presents the learning achievement and the relationship with the emotional issues in adolescence, searching if there is a connection between both themes. This document presents that the students relate directly their mood during the school coexistence, because in this school coexistence they show the influence of the emotional factors truncating the academic performance. For that reason one propose that emotional education supports the student to improve school performance, not only procedural, but also attitudinal, showing them to recognize their emotions; therefore holistic education promotes the development of teenagers in all fields that they are involved in. Emotional education builds critical, philosophical and self-regulated adolescents.
Key words: Emotional education, emotional issues, learning achievement, integral or holistic education, teenagers.
En la historia de la educación los actores principales se han cuestionado cuáles son los factores del bajo aprovechamiento escolar del alumno; la idea va más allá de considerarlos perezosos o distraídos, ya que el contexto y los factores internos que rodean al estudiante es diferente al de la población adulta puesto que sus problemas tiene niveles sociales y emocionales pasando a ser su prioridad, obstaculizando el desarrollo de su esfuerzo dentro y fuera del aula provocando la deserción escolar.
Ciertamente la educación es un conjunto de procesos cognitivos y actitudinales los cuales no podemos evaluarlos de forma cuantitativa, sino con instrumentos que midan conocimientos significativos y duraderos para los alumnos. Como se ve una evaluación cuantitativa nos da rasgos esperados por los conocimientos memorizados, más no comprendidos, la diversidad dentro de la evaluación promete vislumbrar una calificación más clara y específica de lo que el alumno va adquiriendo a través de cada asignatura.
Es así como se pretende planificar, desarrollar e integrar una educación emocional, que vaya de la mano con la educación habitual, para así lograr obtener seres emocionalmente estables y libres de reconocer emociones, sentimientos e impulsos; con la capacidad necesaria y correcta para que el joven tenga las herramientas para canalizar sus emociones y aprender de ellas. El resultado garantiza el cumplimiento del perfil de egreso dentro de cada nivel educativo; contando con alumnos mejor preparados. Es por ello que una educación holista es necesaria para ampliar los conocimientos y el desarrollo emocional del alumno.

La nueva educación
Los problemas en los adolescentes, específicamente de índole emocional son situaciones complejas y paradójicas que capturan por la atención y los pensamientos de los algunos alumnos dentro de la institución; los problemas emocionales se destacan como circunstancias incontrolables, contextuales e individualistas desde el punto de vista de los jóvenes, con consecuencias negativas altamente reveladoras. Como los siguientes autores nos mencionan que “Los acontecimientos vitales estresantes son un importante factor de riesgo para el ajuste adolescente tanto interno como externo” (Oliva, Jiménez, Parra, Sánchez, 2008, p. 59). A través de esto podré confirmar los supuestos que son necesarios abordar en el tema.
Ahora bien: el problema que se puede mirar desde esta perspectiva y dentro del tema es la poca importancia, de los creadores de las reformas y los contenidos curriculares, por una educación holística o integradora, ya que la importancia por temáticas específicas y la nula capacitación de los maestros para impartir o enseñar a manejar las emociones y sentimientos de los alumnos es lo que imposibilita que se establezca una formación emocional desde la educación inicial. Se ha intentado introducir temas sobre la integración del currículo con el manejo de las emociones pero como sociedad nos cuesta el reconocimiento y manejo de estos, por consiguiente es incongruente el poder llevarlo a la práctica y a la enseñanza. Corroboramos este problema a través de lo siguiente que se menciona “Cuando la vida emocional de los niños está alterada, inmediatamente su funcionamiento se resiente en aquellos contextos esenciales en los que emplean la mayor parte de su tiempo: la familia y la escuela. En ambos contextos podríamos identificar tres áreas principales de afectación: funcional, conductual emocional e interpersonal” (Del Barrio, Carrasco 2016. p. 58). Si la visión de varios autores es integrativa la educación debería de ser por consiguiente igual, no se puede hablar de una integración educativa si solo se aplica al problema y no a la intervención de esta. Ahora bien dicho esto podemos apreciar que tenemos un problema aún más específico con una consecuencia a largo plazo, ya que produciremos generaciones de adultos sin reconocimiento de sí mismos como seres armónicos e integrados.
Consideremos ahora que a través que la solución a esta situación que acontece en los jóvenes y captura su atención por completo es la enseñanza del reconocimiento de sentimientos y emociones; así como también el poder trabajar con ellos y manejarlos, fomentando que existen consecuencias positivas y negativas con las cuales se puede; por lo tanto mi solución es humanizar la educación a través de la enseñanza de ser seres humanos como tal. Estableciendo así una educación holística, la cual esté preocupada por el ser humano con todo lo que lo forma como tal y al mismo tiempo lo apoye dentro de su proceso de aprendizaje, teniendo en cuenta sus debilidades y virtudes como persona en desarrollo.

Importancia de la educación emocional en alumnos de secundaria
Durante mucho tiempo me ha llamado la atención la vinculación del proceso de aprovechamiento escolar con los problemas emocionales que los adolescentes pueden llegar a tener y que estos se vean priorizados por ellos dentro de su desarrollo escolar. Por lo tanto es necesario ayudar a incrementar las competencias en los jóvenes y así desarrollar una relación bastante demostrativa.
Para ilustrar mejor los autores Repetto y Pena (2010) explican que existen dos variables para lograr este progreso, las cuales son: su incidencia en el aprendizaje académico y en una mayor integración social (p. 84). Sin embargo en nuestro país no se cuenta con un fomento integrativo, se busca que la educación solo se base en conocimientos y aprendizajes concretos, ya que las emociones no pertenecen a la enseñanza. Por ejemplo cuando los maestros mismos no se reconocen como seres humanos con emociones, sentimientos e impulsos.
Para esto tenemos que partir de una capacitación terapéutica previa a los docentes, las cuales les brinde herramientas positivas para su desenvolvimiento personal y dentro del salón de clases, ya que se busca que ellos puedan llevar esta enseñanza al aula y lograr así anclarla en los alumnos.
A esto se añade que para poder contribuir al aprendizaje emocional es necesario principalmente tomar en cuenta el objetivo de una integración educativa, está con el fin de obtener un logro académico; para esto se tendrán que tomar en cuenta varios factores influyentes, como por ejemplo la definición y evaluación del rendimiento académico; ya que si no se empieza por redefinir las bases y concretarlas no se sabrá por donde es necesario empezar.
Una vez definidas que es el rendimiento académico y como se puede medir; por otro lado tenemos una variable bastante interesante la cual nos menciona que la medida en que el aprendizaje socio-emocional se entreteje dentro de los contenidos de las materias tradicionales, con el fin de hacerlas más interesantes, ya que si le damos un sentido humano a las materias o asignaturas el alumno contará con conocimientos más reales los cuales se volverán conocimientos a largo plazo y estáticos (aprendizajes fijos o inmóviles) para ellos.
Por ejemplo: las matemáticas pueden convertirse en una idea definitiva dentro del cerebro del alumno si se las traducimos a problemas de la vida real o las utilizamos en acontecimientos de su vida cotidiana; cuando se inició la euforia de “Pokemón Go” varios maestros de matemáticas lo utilizaron para poder enseñar los ángulos y como calcular estos, por lo tanto los alumnos adquirieron el conocimiento más fácilmente.
Por último tenemos el tercer factor, el grado en que los programas o contenidos mejoren en los alumnos su adaptación social y emocional a la escuela y les vinculen más a los compañeros y adultos, mayor será su rendimiento académico y esto se ve reflejado de manera en la atención que el alumno le da a sus situaciones emocionales, ya que prioriza por lo tanto la escuela o las asignaturas pasan desapercibidas.
Definitivamente no hay que olvidar el impacto directo que tiene la salud en el potencial educativo de adolescentes y jóvenes. La salud es un factor indispensable para la sustentabilidad del desarrollo, ya que las buenas condiciones físicas y mentales contribuyen a mejorar y potenciar el rendimiento escolar. Esto es observable cuando un alumno tiene problemas de salud, está más enfocado en cómo se siente y lo mal que lo pasa mientras algo le duele, y solamente piensan en cómo dar solución a lo que les acontece.
Ahora bien: cuando hablamos de salud es un conjunto mental, físico y psicológico, ya que debemos reconocernos y reconocer a los alumnos como un conjunto que los hace seres humanos, con pensamientos, emociones, sentimientos, conocimientos e historicidad, por eso mismo es necesario tener y mantener alumnos completamente sanos, si se obtienen o se mantienen el conocimiento cobrará otro sentido y formará parte de su diverso bagaje de conocimientos permanentes.
Es oportuno ahora hablar de la propuesta que me parece favorable para poder reaccionar ante lo mencionado con anterioridad, dentro de mi asignatura (Formación Cívica y Ética) se busca que el alumno se reconozca como una persona democrática, participativa y social, para esto me enfoco primero en que el alumno se reconozca como un individuo único y esto es a través de la auto exploración, interna y externa, reconociendo emociones, sentimientos, impulsos, gustos, debilidades y fortalezas, ya que por medio de este plan de acción se va forjando un concepto positivo de autoestima, respetando sus propias ideas de pensar y así lograr al final ser un ser social.
Como se ve aún es necesario contar con maestros que ubiquen esta necesidad dentro de la educación y que busquen el poder adquirir conocimientos sobre la educación emocional y las consecuencias de no enseñar a través de esta, empezando así a reconocerse como seres humanos que imparten o llevan un papel de enseñanza, el cual pueden explotar por medio de la adquisición y un reconocimiento de emociones y situaciones positivas y negativas que afectan los procesos.

La búsqueda de la integración educativa
Cierto es que las capacidades cognitivas ayudan al manejo de las emociones: percibir, facilitar, comprender manejar o regular las emociones. Y de manera opuesta el no darle su debida importancia a esta educación genera, desarrolla y enfatiza aún más los conflictos del aprovechamiento escolar, me he dado cuenta en este año de práctica docente que los adolescentes priorizan su estado de ánimo y algunos de los maestros con los que he convivido muestran aversión hacia estas situación, y no propiamente por sus criterios o perspectivas, sino por su incapacidad para poder manejar o controlar la situación que rebasa los límites de la relación docente-alumno.
Se deduce que gracias a la educación emocional los estudiantes tienen un equilibrio emocional dentro del aula, se nota esto en su percepción, dedicación y atención a la clase que se presenta, ya que cuando los jóvenes aceptan lo que les está sucediendo de manera integrada, no están en constante auto-exploración, nos podemos dar cuenta de esto en el ejemplo siguiente, cuando uno se encuentra enfermo del estómago, nuestra atención está puesta cien por ciento en el dolor o las sensaciones por las que se está atravesando, una vez que se consulta al médico y nos médica o diagnóstica las molestias empiezan a frenar, lo mismo pasa con las emociones en los alumnos, es necesario reconocerlas y saber cómo manejarlas para que estas sean superadas.
Habrá quienes piensan que la educación emocional es igual a entrar en un proceso de psicoterapia, pero estos procesos son completamente diferentes, aun teniendo mismos objetivos, en uno se hablara de la enseñanza grupal (educación emocional en la escuela), mientras que por otro lado el otro nos ofrece un proceso individualizado (psicoterapia).
Admitamos que lo importante es que la meta de ambos es adquirir elementos esenciales: vivir y conocer las propias emociones, regular las emociones, motivarse a sí mismo, reconocer las emociones de los demás y establecer relaciones positivas. Y aunque una de las limitantes que me he encontrado dentro de la aplicación de acciones son los prejuicios de género o la estandarización de estos conceptos (Emociones), no se puede negar que incluir esta educación formará una persona con más herramientas.
Como resultado se está intentando introducir una educación integrada con la nueva reforma educativa, pero es de importancia saber si los docentes están capacitados para poder impartir estos conocimientos, ahora bien se le debe de dar gran importancia a esta transacción de la educación y no solo comenzar a reconocerla en la educación secundaria, sino desde la educación inicial, ya que cada etapa del desarrollo del individuo es importante, el ser humano debe ser humanizado desde el momento que nace y no meterlo en una sociedad generalizada, así pues se podrán evitar complicaciones en el aprovechamiento escolar y se tendrán alumnos integrados, sanos, con debilidades y no defectos.
Conclusión
Los resultados nos permitieron analizar que el aprovechamiento escolar se ve afectado por no darle la debida importancia a la educación socio-afectiva, y los efectos secundarios serán aún más conflictos dentro de la institución y el aula. Por lo cual introducir este tipo de educación es necesario desde los primeros niveles educativos y por lógica se obtendrán agentes (alumnos y maestros) integrados y comprometidos a su desarrollo. Insisto, pues, con esto los alumnos se involucraran con su propia educación.
El trabajo dentro de una cultura de colaboración es la base para el desarrollo y crecimiento de la escuela como organización, buscando que dicha institución se encuentre centrada en la innovación y mejora educativa. Todo lo cual conduce a que habrá alumnos autorregulados, críticos y filosóficos con respecto a su propia educación. Jóvenes con la capacidad suficiente de cuestionarse, debatir y argumentar no solo dentro del aula, sino con la vida misma y su sociedad que lo rodea.
Ciertamente en el contexto escolar los jóvenes muestran problemas emocionales, los priorizan, los vivencian, los externan y como consecuencia el aprovechamiento escolar se ve afectado de manera inmediata, pero lo que objetivo al investigar a fondo el tema y desde experiencias docentes se enfatizará en formar alumnos equilibrados, a través de la educación emocional.

Referencias
Del Barrio V, Carrasco M. (2016). Problemas conductuales y emocionales en la infancia y la adolescencia. En ¡Padres y Maestros! (N.365), p. 55-61. DOI: pym.i365.y 2016.008.
Maddaleno M, Morello P, Infante-Espínola F. (2003). Salud y desarrollo de adolescentes y jóvenes en Latinoamérica y El Caribe: desafíos para la próxima década. Salud Pública Mex. (N.45), p. 32-39.
Oliva A, Jiménez J, Parra A, Sánchez I. (2008). Acontecimientos Vitales Estresantes, Resiliencia y Ajuste Adolescente. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica. (N.13), p. 53-62.
Repetto, E. y Pena, M. (2010). Las competencias socioemocionales como factor de calidad en la educación. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación. (N.5), p. 83-95.